
La aspirina, también conocida como ácido acetilsalicílico, puede aliviar dolor, fiebre e inflamación, y en dosis bajas se usa para reducir el riesgo de coágulos en algunas personas. Pero no es segura para todos.
Puede aumentar el riesgo de sangrado, irritar el estómago, causar úlceras, desencadenar crisis de asma en personas sensibles, interactuar con anticoagulantes y ser peligrosa en niños, embarazo avanzado, dengue, problemas renales, enfermedades hepáticas o antecedentes de hemorragias.
El punto más importante es este: no conviene tomar aspirina todos los días “por prevención” sin indicación médica, y tampoco se debe suspender una aspirina indicada para el corazón sin consultar.
Qué es la aspirina
La aspirina es un medicamento cuyo principio activo es el ácido acetilsalicílico. Pertenece al grupo de los antiinflamatorios no esteroideos, conocidos como AINEs.
Tiene tres usos principales:
- Analgésico: ayuda a aliviar dolores leves o moderados.
- Antitérmico: puede bajar la fiebre.
- Antiagregante plaquetario: en dosis bajas ayuda a que las plaquetas se agrupen menos, reduciendo la formación de coágulos en personas seleccionadas.
Esta última acción es la razón por la que muchas personas toman aspirina de baja dosis, como 81 mg, 100 mg o presentaciones “cardio” o “protect”. Pero ese beneficio también explica uno de sus principales riesgos: puede favorecer sangrados.
Para qué sirve la aspirina
La aspirina puede indicarse o utilizarse en diferentes situaciones, según la dosis y el objetivo.
| Uso | Dosis habitual orientativa | Advertencia |
|---|---|---|
| Dolor leve o fiebre | Dosis analgésica indicada en el envase o por médico | No usar si hay riesgo de sangrado, úlcera o alergia |
| Prevención cardiovascular secundaria | Dosis baja, indicada por médico | No suspender sin consultar |
| Después de infarto, ACV o stent | Dosis baja o combinada con otros antiagregantes | Debe seguirse exactamente la indicación médica |
| Prevención de preeclampsia en embarazo | Dosis baja en casos seleccionados | Solo con indicación obstétrica |
No todas las personas que tienen presión alta, colesterol alto, diabetes o antecedentes familiares necesitan aspirina diaria. El riesgo de sangrado puede superar el beneficio si no hay una indicación clara.
Contraindicaciones de la aspirina
La aspirina debe evitarse o usarse solo con autorización médica en estos casos:
- Alergia a aspirina o a otros antiinflamatorios.
- Antecedente de urticaria, hinchazón o dificultad para respirar después de tomar AINEs.
- Asma sensible a aspirina.
- Úlcera gástrica o duodenal activa.
- Sangrado digestivo actual o previo.
- Trastornos de coagulación.
- Uso de anticoagulantes o antiagregantes sin control médico.
- Enfermedad hepática importante.
- Enfermedad renal importante.
- Niños y adolescentes con infecciones virales.
- Sospecha de dengue o enfermedades con riesgo de sangrado.
- Embarazo avanzado, salvo indicación médica específica.
- Antes de cirugías o procedimientos, si el médico indica suspenderla.
La aspirina puede ser útil en muchas personas, pero también puede ser peligrosa cuando se toma sin revisar estos factores.
Aspirina y riesgo de sangrado
El principal riesgo de la aspirina es el sangrado. Esto ocurre porque reduce la capacidad de las plaquetas para formar coágulos.
Puede aumentar el riesgo de:
- Moretones con facilidad.
- Sangrado nasal.
- Sangrado de encías.
- Sangrado digestivo.
- Vómitos con sangre.
- Heces negras o con sangre.
- Sangrado menstrual más abundante.
- Hemorragias graves en personas vulnerables.
El riesgo aumenta si se combina con anticoagulantes, antiagregantes, alcohol, corticoides, ibuprofeno, naproxeno u otros antiinflamatorios.
Aspirina y estómago: gastritis, úlceras y hemorragia digestiva
La aspirina puede irritar la mucosa del estómago y aumentar el riesgo de gastritis, úlceras y sangrado digestivo.
El riesgo es mayor en personas que:
- Ya tuvieron úlcera o sangrado digestivo.
- Toman aspirina todos los días.
- Son mayores de 60 años.
- Toman anticoagulantes o corticoides.
- Consumen alcohol.
- Toman otros antiinflamatorios.
- Tienen infección por Helicobacter pylori.
Si tienes antecedentes de dolor de estómago, acidez persistente o gastritis, conviene leer también: gastritis medicamentosa.
No es buena idea tomar aspirina para dolor si ya tienes dolor de estómago, vómitos, acidez intensa, heces negras o antecedentes de úlcera.
Aspirina diaria: cuándo puede ser riesgosa
Durante años muchas personas tomaron aspirina diaria para “prevenir infartos”. Hoy se sabe que esa decisión debe ser individual.
La aspirina diaria puede estar indicada en personas que ya tuvieron un infarto, un accidente cerebrovascular isquémico, una angioplastia, un stent u otras enfermedades cardiovasculares. Esto se llama prevención secundaria.
Pero en personas que nunca tuvieron un evento cardiovascular, el beneficio puede ser pequeño y el riesgo de sangrado puede ser mayor, especialmente con la edad.
No se debe empezar aspirina diaria por cuenta propia. Tampoco se debe suspender de golpe si fue indicada por un cardiólogo o médico tratante.
Aspirina para el corazón: no todos deben tomarla
La aspirina de baja dosis puede reducir la formación de coágulos en personas con alto riesgo cardiovascular o enfermedad cardiovascular conocida.
Puede estar indicada después de:
- Infarto.
- ACV isquémico.
- Colocación de stent.
- Angioplastia.
- Algunas enfermedades arteriales.
Pero si se toma sin necesitarla, puede aumentar el riesgo de hemorragia sin aportar suficiente beneficio.
Si tu médico te indicó aspirina para el corazón, no la suspendas por miedo al sangrado sin consultar. El riesgo de dejarla puede ser grave en algunas personas.
Aspirina y anticoagulantes
La combinación de aspirina con anticoagulantes puede aumentar mucho el riesgo de sangrado.
Se debe tener especial cuidado si se toman medicamentos como:
- Warfarina.
- Acenocumarol.
- Rivaroxabán.
- Apixabán.
- Dabigatrán.
- Edoxabán.
- Heparina.
- Clopidogrel.
- Ticagrelor.
- Prasugrel.
En algunos casos los médicos indican combinaciones de antiagregantes o anticoagulantes por razones específicas. Pero no se deben mezclar por cuenta propia.
Aspirina con ibuprofeno, naproxeno u otros antiinflamatorios
No conviene combinar aspirina con otros antiinflamatorios sin indicación médica.
El ibuprofeno, naproxeno, diclofenac, ketoprofeno y otros AINEs pueden aumentar el riesgo de irritación gástrica, úlceras, sangrado, presión arterial elevada y problemas renales.
Además, el ibuprofeno puede interferir con el efecto antiagregante de la aspirina de baja dosis si se toma en momentos inadecuados.
Si tomas aspirina diaria por indicación cardíaca y necesitas un analgésico, consulta cuál es la opción más segura para tu caso.
Aspirina y alcohol
El alcohol aumenta el riesgo de irritación del estómago y sangrado digestivo. Este riesgo es mayor si se toma aspirina con frecuencia.
La combinación puede ser especialmente problemática en personas con gastritis, reflujo, úlcera, enfermedad hepática o uso de anticoagulantes.
No conviene tomar aspirina para aliviar malestar después de beber alcohol, especialmente si hay dolor de estómago, vómitos o acidez.
Aspirina en niños y adolescentes
La aspirina no debe usarse en niños o adolescentes con fiebre, gripe, varicela u otras infecciones virales, salvo indicación médica muy específica.
El motivo es el riesgo de síndrome de Reye, una complicación poco frecuente pero grave que puede afectar el hígado y el cerebro.
Para fiebre o dolor en niños, el medicamento debe ser indicado por pediatra o ajustado a la edad y peso. No se debe dar aspirina porque “es lo que había en casa”.
Aspirina en embarazo
La aspirina durante el embarazo no debe tomarse por cuenta propia.
En algunos embarazos, los médicos indican aspirina de baja dosis para reducir el riesgo de preeclampsia u otras complicaciones. En esos casos, se usa bajo control obstétrico.
Pero las dosis analgésicas o antiinflamatorias de aspirina y otros AINEs pueden ser riesgosas, especialmente después de la mitad del embarazo y en el tercer trimestre. Pueden afectar al bebé, al líquido amniótico o aumentar complicaciones si se usan sin indicación.
Si estás embarazada, buscando embarazo o tuviste pérdidas previas, cualquier uso de aspirina debe conversarse con el obstetra.
Aspirina en lactancia
Durante la lactancia, la aspirina debe usarse con precaución. Una dosis ocasional puede no ser igual que el uso diario o dosis altas, pero no conviene automedicarse.
El médico puede recomendar alternativas más adecuadas según el motivo: dolor, fiebre, prevención cardiovascular u otra indicación.
Aspirina y dengue: por qué se debe evitar
Si hay sospecha de dengue, no se debe tomar aspirina.
El dengue puede disminuir las plaquetas y aumentar el riesgo de sangrado. La aspirina puede agravar ese riesgo por su efecto antiagregante.
También se deben evitar otros antiinflamatorios como ibuprofeno o naproxeno si hay sospecha de dengue, salvo indicación médica. Para fiebre o dolor en cuadros compatibles con dengue, suele preferirse paracetamol, siempre respetando dosis seguras.
Aspirina y asma
Algunas personas con asma son sensibles a la aspirina y a otros antiinflamatorios. Pueden presentar broncoespasmo, silbidos, falta de aire, congestión nasal intensa o reacciones alérgicas después de tomarlos.
El riesgo es mayor si hay asma, pólipos nasales o rinitis crónica.
Si alguna vez tuviste falta de aire, urticaria, hinchazón o crisis respiratoria después de aspirina o ibuprofeno, debes evitarla hasta consultar.
Aspirina y presión arterial
La aspirina no es un medicamento para bajar la presión.
Algunas personas la toman pensando que “protege el corazón”, pero eso no reemplaza el tratamiento de hipertensión. Además, los antiinflamatorios pueden afectar la presión, los riñones y la respuesta a ciertos medicamentos antihipertensivos.
Si tienes hipertensión, enfermedad renal o tomas diuréticos, IECA o ARA II, consulta antes de usar aspirina o cualquier antiinflamatorio con frecuencia.
Aspirina y diabetes
Las personas con diabetes pueden tener mayor riesgo cardiovascular, pero eso no significa que todas deban tomar aspirina diaria.
La decisión depende de edad, antecedentes, presión, colesterol, tabaquismo, enfermedad renal, riesgo de sangrado y otros factores.
Si tienes diabetes y no tuviste infarto, ACV o enfermedad cardiovascular, no conviene empezar aspirina sin indicación médica.
Aspirina antes de una cirugía o extracción dental
La aspirina puede aumentar el sangrado durante cirugías, biopsias, endoscopias, procedimientos odontológicos o extracciones dentales.
Pero suspenderla también puede ser peligroso si fue indicada por un problema cardíaco o vascular.
La decisión debe tomarla el médico, cirujano, odontólogo o cardiólogo. No la suspendas por cuenta propia antes de un procedimiento.
Interacciones de la aspirina con medicamentos
La aspirina puede interactuar con muchos medicamentos.
| Medicamento o grupo | Riesgo posible |
|---|---|
| Anticoagulantes | Mayor riesgo de sangrado |
| Antiagregantes | Mayor riesgo de hemorragias |
| Ibuprofeno y otros AINEs | Más riesgo de úlcera, sangrado y problemas renales |
| Corticoides | Más riesgo de sangrado digestivo |
| Antidepresivos ISRS o IRSN | Puede aumentar riesgo de sangrado |
| Alcohol | Más irritación gástrica y sangrado |
| Metotrexato | Puede aumentar toxicidad |
| Medicamentos para presión | Puede afectar riñón o control de presión en algunos casos |
| Diuréticos | Mayor precaución por riñón y presión |
| Medicamentos para gota | La aspirina puede interferir con el manejo del ácido úrico |
Si tomas varios medicamentos, no conviene agregar aspirina sin revisar interacciones.
Efectos secundarios de la aspirina
Los efectos secundarios más frecuentes o importantes incluyen:
- Acidez.
- Dolor de estómago.
- Náuseas.
- Moretones.
- Sangrado nasal.
- Sangrado de encías.
- Zumbidos en los oídos.
- Mareos.
- Reacciones alérgicas.
- Broncoespasmo en personas sensibles.
- Úlceras.
- Sangrado digestivo.
- Problemas renales en personas vulnerables.
El zumbido en los oídos puede ser una señal de dosis excesiva o sensibilidad al medicamento, especialmente si se acompaña de náuseas, respiración rápida, confusión o mareos.
Señales de alarma al tomar aspirina
Busca atención médica si aparecen:
- Heces negras o con sangre.
- Vómitos con sangre o aspecto de café molido.
- Sangrado que no se detiene.
- Moretones grandes sin golpe claro.
- Dolor fuerte de estómago.
- Dificultad para respirar.
- Hinchazón de labios, cara o garganta.
- Urticaria.
- Dolor en el pecho.
- Debilidad de un lado del cuerpo.
- Confusión o desmayo.
- Zumbido intenso en los oídos.
- Somnolencia extrema o respiración rápida.
Estos síntomas pueden indicar sangrado, alergia, intoxicación u otra complicación que requiere evaluación.
Quiénes deben consultar antes de tomar aspirina
Consulta antes de tomar aspirina si tienes:
- Hipertensión.
- Diabetes.
- Enfermedad renal.
- Enfermedad hepática.
- Gastritis, reflujo o úlcera.
- Asma.
- Pólipos nasales.
- Trastornos de coagulación.
- Antecedentes de sangrado.
- Embarazo o lactancia.
- Edad avanzada.
- Uso de varios medicamentos.
- Cirugía o extracción dental programada.
También consulta si tienes dengue o sospecha de dengue, gripe fuerte, varicela, fiebre sin causa clara o síntomas hemorrágicos.
Preguntas frecuentes sobre la aspirina
¿La aspirina es anticoagulante?
No es un anticoagulante como warfarina o rivaroxabán. Es un antiagregante plaquetario. Hace que las plaquetas se peguen menos entre sí, lo que reduce la formación de coágulos, pero también aumenta el riesgo de sangrado.
¿Puedo tomar aspirina todos los días?
Solo si fue indicada por un médico. Tomarla a diario sin necesidad puede aumentar el riesgo de sangrado digestivo o hemorragias.
¿La aspirina sirve para prevenir infartos?
Puede ayudar en personas que ya tuvieron infarto, ACV isquémico, stent u otra enfermedad cardiovascular. En personas sin antecedentes, la decisión debe ser individual porque el riesgo de sangrado puede superar el beneficio.
¿La aspirina baja la presión?
No. La aspirina no es un medicamento para bajar la presión arterial.
¿Puedo tomar aspirina con ibuprofeno?
No conviene combinarlos sin indicación médica. Aumenta el riesgo de sangrado y problemas gástricos. Además, el ibuprofeno puede interferir con el efecto cardioprotector de la aspirina de baja dosis.
¿La aspirina daña el estómago?
Puede irritar el estómago y aumentar el riesgo de gastritis, úlceras y sangrado digestivo, especialmente si se usa a diario o junto con alcohol, anticoagulantes, corticoides u otros antiinflamatorios.
¿Puedo tomar aspirina si tengo dengue?
No. En sospecha de dengue se debe evitar aspirina por el riesgo de sangrado. También se evitan otros antiinflamatorios salvo indicación médica.
¿La aspirina es segura en embarazo?
Solo bajo indicación médica. La aspirina de baja dosis puede indicarse en algunos embarazos, pero no debe usarse por cuenta propia, especialmente en la segunda mitad del embarazo o cerca del parto.
¿Puedo suspender la aspirina antes de una cirugía?
No la suspendas sin indicación. Si la tomas por el corazón, suspenderla puede aumentar riesgos. El médico o cirujano debe decidir qué hacer.
¿La aspirina sirve para dolor de cabeza?
Puede aliviar algunos dolores de cabeza, pero no debe usarse si hay contraindicaciones, riesgo de sangrado, gastritis, uso de anticoagulantes, embarazo avanzado o sospecha de dengue.
Resumiendo
La aspirina puede ser útil para dolor, fiebre e inflamación, y en dosis bajas puede prevenir coágulos en personas con indicación cardiovascular. Pero también puede causar sangrados, úlceras, alergias, broncoespasmo, problemas renales e interacciones con medicamentos.
Debe evitarse especialmente en alergia a AINEs, úlcera activa, sangrado digestivo, trastornos de coagulación, niños con infecciones virales, sospecha de dengue, embarazo sin indicación, uso de anticoagulantes sin control y antes de procedimientos sin orientación médica.
La aspirina diaria no es para todos. Si fue indicada por un médico, no debe suspenderse sin consultar. Si no fue indicada, no conviene empezarla por prevención sin evaluar riesgos y beneficios.
Los artículos de saludplena.com tienen fines informativos y no sustituyen la consulta médica. La aspirina puede causar efectos adversos e interacciones. No empieces, suspendas ni combines aspirina con otros medicamentos sin consultar con un profesional de salud.









