
El meningococo es una bacteria que puede causar infecciones graves como la meningitis y la meningococemia. Aunque muchas personas pueden portar esta bacteria sin presentar síntomas, en algunos casos invade el organismo y provoca una enfermedad que requiere atención médica urgente.
El meningococo (Neisseria meningitidis) es una de las principales causas de meningitis bacteriana en niños, adolescentes y adultos jóvenes. La infección puede progresar rápidamente, por lo que reconocer sus primeros síntomas es fundamental para iniciar el tratamiento cuanto antes.
Afortunadamente, existen vacunas que ayudan a prevenir muchos de los serogrupos responsables de esta enfermedad.
¿Qué es el meningococo?
El meningococo es una bacteria que vive exclusivamente en los seres humanos. Puede alojarse en la nariz y la garganta sin causar enfermedad, situación conocida como portación asintomática.
La mayoría de los portadores nunca desarrollan síntomas. Sin embargo, en determinadas circunstancias la bacteria atraviesa las defensas del organismo y llega a la sangre o al sistema nervioso central, donde puede causar infecciones muy graves.
Existen varios serogrupos de meningococo. Los más frecuentes a nivel mundial son A, B, C, W e Y, aunque su distribución varía según el país y la región.
¿Cómo se contagia el meningococo?
La bacteria se transmite de persona a persona mediante las gotas respiratorias que se expulsan al hablar, toser, estornudar o besar.
El contagio suele producirse cuando existe un contacto cercano y prolongado, por ejemplo:
- Convivir en la misma vivienda.
- Compartir habitación.
- Besarse.
- Compartir algunos utensilios que hayan estado en contacto con saliva.
- Permanecer durante mucho tiempo en ambientes cerrados y muy concurridos.
El meningococo no sobrevive durante mucho tiempo fuera del organismo, por lo que no suele transmitirse a través de objetos o superficies.
¿Qué enfermedades puede causar?
Las dos formas más graves de infección meningocócica son:
Meningitis meningocócica
La bacteria invade las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, provocando una inflamación potencialmente grave.
Meningococemia
En este caso la bacteria pasa al torrente sanguíneo y puede producir una infección generalizada con riesgo de shock, falla multiorgánica y muerte si no se trata rápidamente.
En algunas personas ambas enfermedades pueden presentarse al mismo tiempo.
Síntomas del meningococo
Los síntomas suelen aparecer de forma repentina y empeorar en pocas horas.
Entre los más frecuentes se encuentran:
- Fiebre alta.
- Dolor de cabeza intenso.
- Rigidez de cuello.
- Náuseas y vómitos.
- Somnolencia o dificultad para despertarse.
- Confusión.
- Sensibilidad a la luz.
- Convulsiones.
Cuando la infección afecta la sangre también pueden aparecer:
- Manchas rojizas o violáceas que no desaparecen al presionarlas.
- Extremidades frías.
- Respiración acelerada.
- Dolor muscular intenso.
- Estado de shock.
En los lactantes los síntomas pueden ser diferentes e incluir irritabilidad, rechazo del alimento, llanto inconsolable, fontanela abultada, dificultad para despertarse o disminución de la actividad.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
La enfermedad meningocócica puede afectar a cualquier persona, aunque es más frecuente en:
- Bebés menores de un año.
- Niños pequeños.
- Adolescentes y adultos jóvenes.
- Personas con el sistema inmunológico debilitado.
- Personas sin bazo o con alteraciones en su funcionamiento.
- Quienes viven en residencias estudiantiles, cuarteles o lugares con hacinamiento.
¿Cómo se diagnostica?
Ante la sospecha de una infección meningocócica, el diagnóstico debe realizarse lo antes posible.
El médico puede solicitar:
- Análisis de sangre.
- Hemocultivos.
- Punción lumbar para analizar el líquido cefalorraquídeo.
- Pruebas de PCR para identificar la bacteria.
El tratamiento no debe retrasarse mientras se esperan los resultados cuando existe una fuerte sospecha clínica.
Tratamiento
La enfermedad meningocócica constituye una urgencia médica.
El tratamiento consiste principalmente en:
- Antibióticos intravenosos.
- Internación hospitalaria.
- Control de la presión arterial y la respiración.
- Administración de líquidos y otros tratamientos de soporte según cada caso.
Cuanto antes se inicie el tratamiento, mayores son las probabilidades de recuperación.
¿Se puede prevenir?
La principal medida preventiva es la vacunación. Existen vacunas que protegen frente a varios serogrupos de meningococo y forman parte del calendario de vacunación en numerosos países o se indican a grupos de riesgo.
Además, ayudan a reducir el riesgo de contagio:
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Cubrirse al toser o estornudar.
- Evitar compartir vasos, botellas y cubiertos cuando una persona está enferma.
- Mantener una buena ventilación en espacios cerrados.
Cuando se confirma un caso, los contactos estrechos pueden necesitar antibióticos preventivos indicados por las autoridades sanitarias o por el médico.
Preguntas frecuentes
¿El meningococo siempre produce meningitis?
No. Algunas personas son portadoras sin presentar síntomas y otras desarrollan meningococemia, meningitis o ambas enfermedades.
¿Es una enfermedad contagiosa?
Sí. Se transmite por contacto cercano con secreciones respiratorias o saliva de una persona infectada o portadora.
¿Existe vacuna contra el meningococo?
Sí. Existen varias vacunas que protegen frente a diferentes serogrupos y constituyen la medida preventiva más eficaz.
¿Las manchas en la piel son siempre un signo de meningococo?
No. Muchas enfermedades producen manchas en la piel. Sin embargo, si aparecen junto con fiebre alta y mal estado general, es importante buscar atención médica urgente.
Resumiendo
El meningococo es una bacteria capaz de causar infecciones muy graves, especialmente meningitis y meningococemia. Aunque muchas personas la portan sin enfermar, cuando invade la sangre o el sistema nervioso puede evolucionar rápidamente y poner en riesgo la vida.
Reconocer los síntomas iniciales, acudir rápidamente al médico y mantener al día la vacunación son las mejores herramientas para reducir las complicaciones y prevenir esta enfermedad.
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