Vacuna contra el meningococo: cuándo se aplica y quiénes deben recibirla

Vacuna contra el meningococo

La vacuna contra el meningococo ayuda a prevenir una infección poco frecuente pero potencialmente muy grave, capaz de causar meningitis y enfermedad meningocócica invasiva. No existe una única vacuna ni un calendario idéntico para todos: hay vacunas contra diferentes serogrupos y las edades recomendadas cambian según el país y los factores de riesgo. Bebés, adolescentes y determinadas personas con mayor riesgo son algunos de los grupos en los que puede estar indicada.

La infección es causada por la bacteria Neisseria meningitidis, conocida como meningococo. Aunque muchas personas pueden portar esta bacteria en la nariz o la garganta sin enfermar, en determinados casos puede atravesar las defensas del organismo y producir una infección invasiva.




Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre qué es el meningococo.

Una de las razones por las que la vacunación resulta especialmente importante es la rapidez con la que puede evolucionar una infección meningocócica grave.

Pero ¿a qué edad hay que vacunarse? ¿Todos los niños necesitan la misma vacuna? ¿Los adultos también pueden necesitarla? ¿MenACWY y MenB son lo mismo?

La respuesta depende del tipo de vacuna y de la situación de cada persona.

¿Qué previene la vacuna contra el meningococo?

Las vacunas meningocócicas buscan generar protección frente a determinados tipos o serogrupos de Neisseria meningitidis.

Esta bacteria puede provocar principalmente:

  • Meningitis meningocócica.
  • Infección de la sangre o septicemia meningocócica.
  • Otras formas menos frecuentes de enfermedad meningocócica invasiva.

La meningitis meningocócica ocurre cuando la infección afecta las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal.

La meningitis también puede tener otras causas. En nuestro artículo sobre meningitis explicamos sus diferentes tipos, síntomas y causas.

La vacunación no evita todas las meningitis, porque virus, otras bacterias y diferentes agentes también pueden provocarlas.

No existe una sola vacuna contra el meningococo

Este punto es fundamental.

Cuando hablamos de «la vacuna del meningococo» podemos estar refiriéndonos a vacunas diferentes.

Entre los serogrupos de meningococo que causan enfermedad se encuentran A, B, C, W e Y.

Por eso existen diferentes vacunas.

Vacuna MenACWY

La vacuna meningocócica conjugada ACWY proporciona protección frente a cuatro serogrupos:

  • A.
  • C.
  • W.
  • Y.

Puede aparecer en los calendarios de vacunación de niños o adolescentes y también indicarse a determinadas personas con factores de riesgo o viajeros, dependiendo de las recomendaciones sanitarias de cada país.




Vacuna contra meningococo B o MenB

Está diseñada para proteger frente al meningococo del serogrupo B.

No debe confundirse con MenACWY.

Recibir una vacuna ACWY no significa automáticamente estar protegido frente al meningococo B.

Del mismo modo, una vacuna MenB no sustituye la protección frente a A, C, W e Y.

¿A qué edad se aplica la vacuna contra el meningococo?

No existe una edad universal aplicable a todos los países.

Los programas nacionales se diseñan teniendo en cuenta qué serogrupos circulan, la incidencia de la enfermedad, las vacunas disponibles y las estrategias sanitarias locales.

Por ello, una familia puede encontrar recomendaciones diferentes al consultar calendarios de distintos países.

En términos generales, existen tres etapas especialmente relevantes:

Bebés y niños pequeños

Algunos programas de vacunación comienzan la protección antimeningocócica durante los primeros meses de vida.

El número de dosis y la edad exacta dependen de la vacuna utilizada y del calendario nacional.

Esto es importante porque los lactantes y niños pequeños se encuentran entre los grupos que pueden presentar enfermedad meningocócica invasiva.

No conviene copiar el calendario de otro país para decidir cuándo vacunar a un bebé.

Debe revisarse el esquema oficial correspondiente al lugar donde vive el niño y las indicaciones de su pediatra.




Adolescentes

La adolescencia constituye otra etapa especialmente importante para la prevención.

En distintos programas de vacunación se recomienda una vacuna meningocócica durante la preadolescencia o adolescencia y, dependiendo del esquema utilizado, puede indicarse posteriormente un refuerzo.

Además, los adolescentes y adultos jóvenes presentan tasas relativamente elevadas de colonización nasofaríngea por meningococo, aunque ser portador de la bacteria no significa necesariamente desarrollar la enfermedad.

Adultos

No todos los adultos necesitan vacunarse rutinariamente contra todos los tipos de meningococo.

Sin embargo, algunos adultos sí pueden necesitar una o varias vacunas debido a enfermedades, tratamientos, actividades profesionales, viajes u otras circunstancias que aumentan el riesgo.

Por eso no debe interpretarse la ausencia de una vacuna meningocócica durante la infancia como una indicación automática de vacunación en cualquier adulto.

¿Quiénes tienen mayor prioridad para vacunarse?

Además de las edades incluidas en los calendarios oficiales, existen situaciones en las que la protección frente al meningococo adquiere especial importancia.

Entre ellas pueden encontrarse:

  • Personas con determinadas alteraciones del sistema inmunitario.
  • Personas sin bazo o con un bazo que no funciona adecuadamente.
  • Personas que reciben determinados medicamentos que afectan el sistema del complemento.
  • Personas expuestas durante ciertos brotes de enfermedad meningocócica.
  • Algunos trabajadores de laboratorio expuestos habitualmente a Neisseria meningitidis.
  • Viajeros a regiones donde existe un riesgo elevado de determinados serogrupos.
  • Personas pertenecientes a otros grupos definidos por las autoridades sanitarias locales.

El tipo de vacuna necesaria dependerá del riesgo concreto.




Personas sin bazo: ¿por qué necesitan especial protección?

El bazo participa en la defensa frente a determinadas bacterias encapsuladas, entre ellas el meningococo.

Por eso las personas que han perdido el bazo mediante una cirugía o presentan una alteración que impide que funcione correctamente pueden tener mayor riesgo de infecciones graves.

En estas situaciones pueden recomendarse vacunas meningocócicas específicas y dosis de refuerzo.

El esquema debe individualizarse según antecedentes de vacunación, edad y situación clínica.

¿Quién necesita dosis de refuerzo?

Una dosis recibida años atrás no significa necesariamente protección permanente.

La necesidad de refuerzos depende de:

  • La vacuna utilizada.
  • La edad en que fue administrada.
  • El esquema recibido previamente.
  • La persistencia del factor de riesgo.
  • Las recomendaciones sanitarias vigentes.

Las personas que continúan expuestas a un riesgo elevado pueden necesitar refuerzos periódicos.

En cambio, una persona sana sin factores especiales no debe asumir que necesita refuerzos de por vida.




¿Qué pasa si no recuerdo si recibí la vacuna?

Lo primero es buscar el registro o carné de vacunación.

También pueden existir registros electrónicos dependiendo del país.

No es recomendable decidir únicamente por memoria, especialmente porque puede haberse recibido una vacuna contra un serogrupo pero no contra otros.

Un profesional puede revisar:

  • Qué vacunas aparecen registradas.
  • A qué edad fueron administradas.
  • Cuántas dosis se recibieron.
  • Qué vacunas meningocócicas están recomendadas actualmente.
  • Si existe algún factor de riesgo adicional.

¿Puede vacunarse un adulto que nunca recibió la vacuna?

Sí, cuando existe una indicación para hacerlo.

No haber sido vacunado durante la infancia no impide recibir una vacuna meningocócica posteriormente.

Sin embargo, la necesidad de vacunación en adultos depende del riesgo y de las recomendaciones del país.

Un adulto sano puede tener indicaciones diferentes a una persona sin bazo, un viajero hacia una zona de riesgo o alguien que recibe determinados tratamientos inmunológicos.

Vacuna contra el meningococo para viajar

Algunos viajes pueden requerir o justificar vacunación antimeningocócica.

El ejemplo más conocido es Arabia Saudita, que establece requisitos de vacunación meningocócica para determinados viajeros relacionados con las peregrinaciones del Hajj y Umrah.

También puede recomendarse protección para viajeros hacia regiones donde existe mayor incidencia de enfermedad meningocócica.

Los requisitos pueden cambiar, por lo que conviene comprobar las recomendaciones sanitarias oficiales antes del viaje y hacerlo con suficiente anticipación.




¿Qué efectos secundarios puede producir?

Como ocurre con otras vacunas, pueden aparecer efectos adversos generalmente leves y transitorios.

Entre los más habituales se encuentran:

  • Dolor en el lugar de la inyección.
  • Enrojecimiento o sensibilidad local.
  • Cansancio.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolores musculares.
  • Fiebre o malestar, dependiendo de la vacuna y de la edad.

La frecuencia y el tipo de reacción varían según la vacuna utilizada.

Las reacciones alérgicas graves son poco frecuentes, pero requieren atención médica inmediata.

¿Cuándo no debe aplicarse la vacuna?

Una reacción alérgica grave previa a una dosis de la misma vacuna o a alguno de sus componentes puede constituir una contraindicación.

Si existe una enfermedad aguda moderada o grave, el profesional puede recomendar aplazar temporalmente la vacunación hasta la recuperación.

Un resfriado leve, por sí solo, no siempre obliga a retrasarla.

En caso de embarazo, inmunosupresión, antecedentes de alergias graves o enfermedades importantes, la indicación debe evaluarse individualmente.

¿La vacuna puede causar meningitis?

Las vacunas meningocócicas utilizadas actualmente no pueden provocar una infección meningocócica.

No contienen meningococos capaces de multiplicarse en el organismo y producir la enfermedad.

Su objetivo es enseñar al sistema inmunitario a reconocer componentes específicos de la bacteria para generar una respuesta protectora.




¿Una persona vacunada puede tener meningitis?

Sí.

Esto no significa que la vacuna no funcione.

Existen diferentes causas de meningitis y las vacunas meningocócicas solamente protegen frente a determinados serogrupos de Neisseria meningitidis incluidos en cada vacuna.

Además, ninguna vacuna proporciona una protección absoluta al 100 %.

Por ello, una persona vacunada que presenta síntomas compatibles con meningitis necesita atención médica urgente igualmente.

¿Cuáles son los síntomas de alarma?

La enfermedad meningocócica puede progresar rápidamente.

Entre los síntomas que pueden aparecer se encuentran:

  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Rigidez de cuello.
  • Náuseas o vómitos.
  • Somnolencia o alteración del estado de conciencia.
  • Molestia intensa ante la luz.
  • Manchas rojizas o violáceas en la piel que pueden no desaparecer al presionarlas.

Los bebés pueden presentar manifestaciones menos específicas, como irritabilidad, rechazo del alimento, somnolencia anormal o dificultad para despertarlos.

No es necesario esperar a que aparezcan todos los síntomas.

La sospecha de una infección meningocócica requiere evaluación médica urgente.

Vacuna MenACWY y MenB: ¿hay que recibir las dos?

En algunas personas sí y en otras no.

Las vacunas protegen frente a serogrupos diferentes, por lo que una no sustituye necesariamente a la otra.

La necesidad de recibir ambas depende de:

  • Edad.
  • País.
  • Calendario oficial.
  • Antecedentes de vacunación.
  • Enfermedades o tratamientos.
  • Riesgo de exposición.
  • Existencia de un brote.

Por eso, cuando alguien pregunta «¿tengo la vacuna del meningococo?», también conviene saber qué vacuna recibió.

Preguntas frecuentes sobre la vacuna contra el meningococo

¿Cuántas dosis de la vacuna contra el meningococo se necesitan?

Depende de la vacuna, la edad en que comienza el esquema y los factores de riesgo. Algunas situaciones requieren varias dosis iniciales y determinados grupos necesitan refuerzos posteriores.




¿A qué edad es más importante vacunarse?

Lactantes, niños y adolescentes pueden estar incluidos en diferentes programas nacionales. No existe una única edad válida para todos los países. Las personas con determinados factores de riesgo pueden necesitar vacunación independientemente de su edad.

¿MenB y MenACWY son la misma vacuna?

No. MenACWY protege frente a los serogrupos A, C, W e Y, mientras que las vacunas MenB están destinadas al serogrupo B.

¿Los mayores de 18 años pueden vacunarse?

Sí. Los adultos pueden recibir vacunas meningocócicas cuando existe una indicación por riesgo, antecedentes de vacunación, viajes, brotes u otras circunstancias.

¿La vacuna contra el meningococo dura toda la vida?

No debe asumirse una protección de por vida. La duración depende del tipo de vacuna y determinadas personas que permanecen en riesgo necesitan dosis de refuerzo.

¿La vacuna protege contra todas las meningitis?

No. Protege frente a determinados meningococos incluidos en la vacuna. Otras bacterias, virus y diferentes causas también pueden producir meningitis.

¿Se pueden administrar vacunas meningocócicas junto con otras vacunas?

En muchas circunstancias pueden administrarse durante la misma visita que otras vacunas utilizando sitios de inyección diferentes. El esquema concreto debe seguir las recomendaciones correspondientes a la edad y las vacunas utilizadas.




Resumiendo

La vacuna contra el meningococo es una herramienta importante para prevenir formas graves de enfermedad meningocócica, pero no existe una única vacuna ni un calendario universal.

MenACWY protege frente a los serogrupos A, C, W e Y, mientras que MenB está destinada al meningococo B.

Las recomendaciones pueden comenzar durante la infancia y también incluir la adolescencia. Además, ciertas personas necesitan una protección especial debido a enfermedades, ausencia o mal funcionamiento del bazo, determinados tratamientos, exposición profesional, brotes o viajes a zonas de riesgo.

Por ello, más que preguntar solamente «¿a qué edad se da la vacuna del meningococo?», conviene comprobar qué vacuna corresponde, qué dosis se recibieron previamente y qué recomienda actualmente el calendario oficial del país.

Y aunque una persona esté vacunada, los síntomas compatibles con meningitis o enfermedad meningocócica deben recibir atención médica urgente, porque existen otras causas de meningitis y ninguna vacuna ofrece protección absoluta.

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