Hepatitis: causas, tipos y riesgos para la salud hepática

La Hepatitis es una inflamación del hígado que puede ser causada por virus, bacterias, enfermedades autoinmunes, medicamentos o sustancias tóxicas.
Las Hepatitis virales pueden presentarse de forma aguda y resolverse espontáneamente. En muchos casos, el sistema inmunológico es capaz de eliminar el virus. Sin embargo, si el organismo no logra controlar la infección, esta puede volverse crónica, como sucede con los virus de la Hepatitis B y C.
Riesgos de las Hepatitis crónicas
Cuando una hepatitis se vuelve crónica, especialmente en los casos de Hepatitis B y C, aumenta el riesgo de desarrollar cirrosis, cáncer de hígado o insuficiencia hepática.
Aunque existen tratamientos antivirales que pueden ralentizar la replicación del virus y minimizar el daño hepático, no siempre son efectivos. En aproximadamente el 50% de los casos, los tratamientos no logran la cura definitiva. Por ello, se enfatiza la importancia de la prevención y la vacunación.
Tipos de Hepatitis virales
- Hepatitis A: causada por el virus VHA. Se transmite por alimentos o agua contaminada con heces. No se vuelve crónica y suele resolverse en 3 a 6 meses.
- Hepatitis B: producida por el virus VHB. Se transmite por fluidos corporales como sangre, semen, saliva o fluidos vaginales. Puede volverse crónica si el sistema inmune no elimina el virus.
- Hepatitis C: provocada por el virus VHC. Se transmite por contacto con sangre infectada. Si no se resuelve en 3-6 meses, se transforma en una hepatitis crónica con riesgo de cirrosis o cáncer hepático.
- Hepatitis D: también conocida como virus Delta. Solo afecta a personas que ya tienen Hepatitis B, agravando su cuadro clínico.
- Hepatitis E: causada por el virus VHE. Se transmite como la Hepatitis A. Tiene una evolución aguda y autolimitada, sin cronicidad conocida.
- Hepatitis G: virus descubierto recientemente. Se cree que se transmite por sangre y no se ha comprobado que cause enfermedades graves o persistentes.
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